Cecilia de Bustos Almendros es Licenciada en Biología Fundamental y Sanitaria por la Universidad de Navarra. En el año 2001 y tras terminar su Licenciatura en Bioquímica, decide trasladarse a Suecia para realizar un Doctorado en Patología Experimental en la Facultad de Medicina de la Universidad de Uppsala. Durante sus cinco años de investigación de laboratorio, a caballo entre Suecia y el Fred Hutchinson Cancer Research Center de Seattle, se centró en el estudio del cáncer y la genética humana. Posteriormente, decidió dar un giro a su carrera y realizar un Máster en Salud Pública Internacional y Enfermedades Infecciosas en la Universidad Libre de Ámsterdam, estudios que le permitieron realizar estancias de investigación en países como Tailandia y Bolivia. En la actualidad se encuentra en Lima (Perú), donde trabaja dentro del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas como Oficial de Programas de Nutrición. Desde la capital peruana nos ha respondido a través de correo electrónico a las siguientes preguntas.
FUN ¿Por qué decidiste solicitar una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid?
C.B. Al terminar mi Doctorado en Patología Experimental en Suecia, sentía que quería dar un pequeño giro a mi vida. La investigación sobre cáncer me apasionaba, pero me dí cuenta de que realmente quería dedicar mi tiempo al campo de la salud pública para poder trabajar más directamente con las personas que más lo necesitan. Los dos campos son extremadamente interesantes, pero pensé que el contacto directo con personas que no tienen los medios para salir de situaciones de pobreza extrema me podría aportar más en el campo personal. Es por ello que vi la necesidad de realizar un Máster en Salud Pública Internacional para, así, poder realizar mi trabajo en países en desarrollo y apoyar a las personas más vulnerables de una manera muy directa. Solicité la beca de la Fundación Caja Madrid para poder realizar este máster en una universidad holandesa, Vrije University.
FUN ¿Qué supuso para ti la concesión de dicha beca?
C.B. Para mí, la concesión de la beca fue una señal de que realmente iba por el buen camino. En ese momento, yo realmente creía en mí misma y en el cambio que iba a realizar profesionalmente, pero no todas las personas pensaban así. Mi director de doctorado quedó muy decepcionado, ya que él pensaba que debía continuar en la investigación contra el cáncer y que debía liderar mi propio grupo de investigación. Sin embargo, yo tenía unos planes muy diferentes, y quería utilizar mis habilidades en un campo profesional muy diferente. Por eso fue una verdadera satisfacción ver que el comité de selección de la Fundación Caja Madrid también decidió creer en mí y en este cambio, y estoy sumamente y para siempre agradecida.
FUN Como comentas, realizaste una investigación de laboratorio durante 5 años sobre cáncer y genética humana. ¿Existen factores genéticos que influyen en la aparición de células cancerígenas?
C.B. Desafortunadamente existen muchos factores genéticos que influyen en la aparición de células cancerígenas. Mi trabajo consistió en identificar factores genéticos que podían influir en la aparición de tumores cerebrales infantiles. Si el cáncer es difícil de asumir en personas adultas, lo es incluso más cuando aparece en niños o niñas. Cada célula de nuestro organismo posee toda una codificación genética. Sin embargo, existen variaciones genéticas entre cada ser humano. La mayoría de estas variaciones no son perjudiciales pero algunas sí lo son.
Lo interesante de todo es que muchos tumores y tipos de cáncer aparecen cuando una célula posee una combinación específica de este tipo de variaciones genéticas perjudiciales. Es decir, poseer una de estas variaciones genéticas no significa que el niño vaya a desarrollar un tumor cerebral. Sin embargo, por azar, algunas personas nacen con esta combinación de variaciones, y este niño tendrá muchas más probabilidades de desarrollar un tumor que otras personas. Asimismo, no todas las variaciones son heredadas de sus padres. Algunas variaciones surgen al azar durante el desarrollo del individuo y otras son provocadas por virus.
FUN ¿Se puede hablar de conductas o factores que provocan el desarrollo de esta enfermedad?
C.B. Hay muchas investigaciones que han demostrado que diversos tipos de conductas pueden aumentar la probabilidad de desarrollar un cáncer determinado. Uno de los factores más determinantes para el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, especialmente el cáncer de pulmón, es el uso de tabaco. Es impresionante que, aún sabiendo que la acción de fumar aumenta la probabilidad de desarrollar muchísimas variedades de cáncer, todavía muchas personas en nuestro país continúan fumando diariamente.
Estas conductas aumentan la probabilidad de que surjan más variaciones genéticas perjudiciales en diversos tejidos y órganos del organismo. Asimismo, se sabe que cierto tipo de conductas disminuyen el riesgo de desarrollar esta enfermedad, como por ejemplo, la realización de ejercicio físico. Curiosamente, también se ha visto que las personas que son más felices tienen menor probabilidad de desarrollar cáncer, mientras que el estrés se considera un factor opuesto y perjudicial.
FUN ¿Crees que será posible, en un futuro cercano, encontrar una vacuna o tratamiento con el cáncer?
C.B. En estos momentos ya se han desarrollado vacunas para prevenir ciertos tipos de cáncer que son provocados por virus. Por ejemplo, la vacuna contra el cáncer de cuello uterino es una vacuna contra el Virus de Papiloma Humano (VPH), y la vacuna contra el virus de la Hepatitis B puede evitar el desarrollo de cáncer de hígado, provocado por este virus.
Con respecto a los cánceres que no son producidos por virus, lo más probable es que nos tengamos que contentar con una detección precoz del cáncer gracias a la tecnología más avanzada y con tratamientos cada vez más personalizados. Sin embargo, creo que va a seguir siendo muy difícil tratar los cánceres en estadios muy avanzados. Todavía hay que investigar mucho en este terreno.
FUN También has llevado a cabo una investigación sobre el tratamiento del VIH en países en desarrollo. ¿Cuáles han sido los resultados de la misma?
C.B. En el 2007 realicé un estudio de investigación sobre VIH/SIDA en Bangkok, Tailandia. El estudio fue propuesto por unos médicos tailandeses que se habían dado cuenta de que una de las fórmulas de tratamiento antiretroviral que más se utilizaba en Tailandia provocaba anemia en una gran parte de los pacientes que la tomaban. Sin embargo, esta misma fórmula en otros países no provocaba tantos casos de anemia. La hipótesis de los médicos era que esta medicina causaba más casos de anemia en pacientes de bajo peso. Por ello, el Gobierno de Tailandia decidió prescribir una dosis más baja del medicamento que supuestamente estaba provocando más casos de anemia, llamado Zidovudina (también conocido como AZT), a aquellos pacientes que pesaban menos de 60 kg. Mi investigación consistió en confirmar que esta medida tomada por el Gobierno era la correcta. En efecto, mi investigación demostró a través de evidencia científica de que los casos de anemia disminuyeron muchísimo al reducir la dosis de Zidovudina en aquellos pacientes de menor peso. Esta medida del Gobierno tiene un gran impacto, ya que en países como Tailandia, la gran mayoría de la población no tiene dinero para comprar medicamentos de última generación. Esto implica que sólo tienen dos opciones de tratamiento y, si ambas opciones dejan de funcionar por causa de efectos secundarios como la anemia, el paciente no tiene ninguna otra alternativa de tratamiento y sus posibilidades para vivir disminuyen dramáticamente.
FUN ¿Se avanzaría más rápido en la lucha contra el SIDA si esta enfermedad afectase a un mayor número de personas en países desarrollados?
C.B. El VIH/SIDA es una enfermedad en la que se está invirtiendo muchísimo dinero. En general, la mayoría de enfermedades que afectan a países en vías de desarrollo no reciben mucho apoyo de las empresas farmacéuticas e investigadores privados, ya que no son una gran fuente de ingresos. Sin embargo, el caso del VIH/SIDA ha sido diferente porque ha afectado también a países desarrollados y ha habido una concientización de la importancia de prevenir y controlar esta enfermedad. No obstante, a pesar de que se ha realizado mucha investigación con respecto a posibles tratamientos y vacunas para VIH, los medicamentos que salen al mercado son demasiado caros para muchos países en desarrollo y, es por ello que a pesar de los grandes avances, muchos países no se benefician de ellos.
FUN En tu opinión, ¿cuáles crees que serán las consecuencias de la nueva gripe? ¿Debería estar tranquila la población?
C.B. En mi opinión, la población debería estar tranquila con respecto a la nueva gripe. Se ha visto que la proporción de personas que mueren una vez infectados con el virus es muy pequeña. Simplemente es necesario que las personas sigan las medidas básicas de higiene señaladas por las autoridades médicas para poder prevenir y controlar esta enfermedad. Ha sido triste ver que algunos países, especialmente aquellos en vías de desarrollo, han invertido muchísimo dinero en medidas de control de esta enfermedad, mientras enfermedades más graves de esos mismos países no reciben una décima parte de esa atención ni financiación. A veces, estas alarmas globales llevan a los países a priorizar ciertas enfermedades, cuando las enfermedades más peligrosas son olvidadas y dejadas a la mano de los más pobres.
FUN Actualmente estás viviendo en Lima, ¿qué proyecto te ha llevado hasta esta ciudad?
C.B. En estos momentos estoy trabajando como voluntaria de las Naciones Unidas en el Programa Mundial de Alimentos. Yo soy la Oficial de Programas de Nutrición de la oficina de Perú, y me encargo de gestionar todos los programas relacionados con la nutrición, así como los proyectos relacionados con VIH/SIDA y nutrición. En general, mi trabajo consiste en apoyar al Gobierno de Perú a diseñar e implementar programas nutricionales efectivos en la población infantil para, así, poder prevenir y disminuir las altas tasas de anemia y desnutrición crónica infantil que hay en el país. Asimismo, he coordinado la creación de un portal de Internet que permite a diferentes tipos de personas encontrar la información que necesitan sobre nutrición. En el portal se puede encontrar desde una sección de mitos y creencias que las madres y padres peruanos deberían conocer para así poder mejorar la alimentación de sus hijos, hasta la investigación más puntera en temas de nutrición para profesionales de salud y nutrición.
Por otro lado, nuestra oficina está preparada para poder llevar alimentos en caso de que ocurra cualquier tipo de emergencia. Por ejemplo, para la emergencia del terremoto de Haiti, varios de mis colegas viajaron a Haiti para apoyar la distribución de alimentos a todas las personas que lo han perdido todo y no tienen qué comer.
FUN Planes de futuro
C.B. De momento trabajaré en esta oficina del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas hasta principios del 2011. A partir de ese momento, me gustaría encontrar un trabajo con una organización española de cooperación exterior que trabaje en temas de salud.
FUN Por último, ¿qué consejos les darías a los becarios de la Fundación Caja Madrid que acaban de comenzar sus estudios de postgrado en el extranjero?
C.B. A los becarios de la Fundación Caja Madrid les diría que se tomen muy en serio sus estudios, ya que el conocimiento que uno puede adquirir en estudios de postgrado puede marcar la vida de una persona y puede ayudar a la persona a encontrar el camino profesional que más le motive. Asimismo, un gran consejo es que intenten integrarse en el país que les está acogiendo. Conocer otra cultura es crucial para valorar lo bueno de tu propia cultura, y también permite hacer críticas constructivas de las partes negativas de tu cultura y tu país, lo cual es necesario para poder avanzar. Siempre se aprende, y uno no queda indiferente tras vivir en un país diferente al suyo. Por tanto, ¡saca el máximo provecho de ello y da gracias a la Fundación por darnos esta oportunidad de oro!

