“Las oportunidades para trabajar en un buen proyecto de investigación se presentan de la manera más inesperada”

Belén Morón FloresLicenciada en Farmacia por la Universidad de Sevilla y Diplomada en Óptica y Optometría por la Universidad de Granada, Belén Morón Flores realizó su doctorado sobre Microbiología del suelo bajo la dirección de los profesores Mejías y Sousa. Después de presentar su tesis decidió dar un giro a su carrera investigadora y centrarse en el estudio de la enfermedad celíaca. Primero, participó en la Universidad de Sevilla en el desarrollo de un método que permite el correcto etiquetado de los alimentos para los enfermos celíacos y, posteriormente, se trasladó a la Universidad de Stanford para trabajar junto al Dr. Khosla en la búsqueda de tratamientos para dichos enfermos. Actualmente, acaba de iniciar un nuevo proyecto en la Universidad de Zurich donde continúa investigando sobre esta enfermedad.

FUN ¿Por qué decidiste solicitar una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid?
B.M. Tras contactar con el Dr. Khosla para realizar una estancia postdoctoral en su laboratorio en la Universidad de Stanford, estuve consultando las diferentes becas que me permitían investigar por un periodo de dos años en los Estados Unidos. Una de las instituciones que convocaban este tipo de becas era la Fundación Caja Madrid. Dado que estas becas son muy prestigiosas y que en ellas, además de valorar tu currículo y el proyecto de investigación que se pretende realizar, debes pasar una entrevista personal, me decidí a solicitarla.

FUN ¿Qué supuso para ti la concesión de dicha beca?
B.M. Una gran alegría. Incorporarme al grupo del Dr. Khosla suponía una gran oportunidad para mi formación como científica, y la concesión de la beca supuso poder hacerlo realidad.

FUN ¿Por qué una Licenciada en Farmacia y Diplomada en Óptica y Optometría decide comenzar a investigar sobre la enfermedad celíaca?
B.M. Fue de manera casual. Después de terminar mi tesis doctoral en Microbiología del suelo, no tenía muy claro dónde realizar mi estancia postdoctoral. Mientras lo decidía, mis directores de tesis me comentaron la posibilidad de incorporarme a un nuevo proyecto de investigación que acababan de comenzar, cuya finalidad era el desarrollo de un nuevo método de detección de gluten en alimentos. Durante ese tiempo, conocí en profundidad los distintos aspectos de la enfermedad celíaca y las investigaciones que se estaban llevando a cabo. Dada mi formación en ciencias de la salud y que todavía se desconocen muchos aspectos claves de esta enfermedad, me decidí a encaminar mi carrera científica hacia ese campo.

FUN Participaste en el desarrollo de un método de detección de fracciones tóxicas de gluten que permiten el correcto etiquetado de los alimentos. ¿Qué supuso este descubrimiento para la comunidad celíaca?
B.M. Los métodos de detección de gluten en alimentos que se encontraban comercializados hasta ese momento detectaban el contenido total de gluten presente. Dado que no todo el gluten es tóxico, el desarrollo de este nuevo método ha permitido conocer la toxicidad real que supone un determinado alimento, es decir, detecta específicamente la parte del gluten que resulta tóxico para los enfermos celíacos. Esto hace que se incremente la variedad de alimentos que un enfermo celíaco puede comer con total seguridad para su salud.

FUN En los últimos años se ha experimentado un gran progreso en el tratamiento de esta enfermedad. ¿Cuál crees que será el próximo avance?
B.M. Es verdad que la investigación en enfermedad celíaca se ha incrementado enormemente en los últimos años, pero todavía queda muchísimo por hacer. Uno de los campos en los que se producirá un gran avance en los próximos años es en el desarrollo de nuevas terapias. Hasta el momento, el único tratamiento que existe para esta enfermedad es eliminar el gluten de la dieta de por vida. Aunque a priori esto pueda parecer sencillo, es un gran reto en el día a día, debido a que el gluten es uno de los aditivos más usados en alimentación. El desarrollo de fármacos que permitan a los enfermos celíacos poder consumir pequeñas cantidades de gluten, incrementaría enormemente su calidad de vida. En la actualidad, aunque existen diversos fármacos que se encuentran en fase avanzada de ensayos clínicos, todavía no hay ninguno en el mercado y tendrán que pasar varios años hasta que los primeros medicamentos se comercialicen.

FUN ¿Qué supuso para ti trabajar al lado del Dr. Khosla, pionero en la búsqueda de tratamientos para los celíacos? ¿Qué aprendiste de él?
B.M. Trabajar junto a Chaitan Khosla ha sido un gran privilegio para mí y me ha enriquecido enormemente, tanto personal como profesionalmente. Su grupo de investigación está compuesto por científicos con distinta formación académica, dando lugar a un ambiente multidisciplinar en el que las soluciones a un mismo problema se ofrecen desde distintas perspectivas.

FUN ¿Por qué elegiste la Universidad de Stanford para realizar tu estancia como becaria de la Fundación?
B.M. Cuando me planteé hacer una estancia postdoctoral, estuve buscando diferentes grupos de investigación que trabajaran en enfermedad celíaca. Me interesó mucho como el Dr. Chaitan Khosla aborda la investigación de esta enfermedad, intentando aplicar el conocimiento básico que se tiene de la enfermedad en la búsqueda de nuevas terapias. A la calidad científica del grupo de investigación se le une que se encuentra en una de las universidades más prestigiosas del mundo, así que la decisión fue bastante fácil.

FUN En la actualidad, continúas trabajando como investigadora en la Universidad de Stanford. ¿En qué proyecto estás inmersa en estos momentos?
B.M. En enero terminé mi estancia investigadora en la Universidad de Stanford. A través de una colaboración con el Dr. Khosla, comencé a primeros de febrero a trabajar en el hospital de la Universidad de Zúrich, en el grupo de investigación del Dr. Gerhard Rogler. Mi trabajo de investigación sigue centrado en enfermedad celíaca, en la búsqueda de nuevos métodos no invasivos para el diagnóstico y seguimiento de los enfermos celíacos como alternativa a las biopsias intestinales.

FUN ¿Te has planteado volver a España? ¿Es más difícil trabajar en investigación en nuestro país?
B.M. Por supuesto que sí. Cuando te encuentras fuera de España, echas mucho de menos a tu familia y amigos, la comida, el carácter de la gente, el clima,… El problema es que en España hay menos oportunidades para los investigadores que en otros países, y somos muchos los que queremos volver. Esto hace que la competencia sea bastante fuerte.

FUN Planes de futuro
B.M. Cuando te dedicas a la investigación es mejor no hacer planes de futuro a muy largo plazo porque las oportunidades para trabajar en un buen proyecto de investigación se presentan de la manera más inesperada. Ahora mismo estoy muy ilusionada con el nuevo proyecto que voy a comenzar en la Universidad de Zúrich.

FUN Por último, ¿qué consejos les darías a los becarios de la Fundación Caja Madrid que acaban de comenzar sus estudios de postgrado en el extranjero?
B.M. Que disfruten, que conozcan la cultura y que se involucren en la vida cotidiana del país al que vayan. Son muy afortunados al haber conseguido una beca tan prestigiosa, que les permitirá seguir su formación en el extranjero y ampliar sus conocimientos. Esta experiencia les enriquecerá tanto a nivel personal como profesional.

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