El acceso libre y gratuito a los artículos que revelan los progresos científicos se ha puesto de moda. Aferrándose a ideas como la rápida distribución, el amplio alcance y el mayor aprovechamiento social, gran parte de los investigadores de todo el mundo optan por difundir sus avances en publicaciones gratuitas que pueden ser consultadas a través de Internet. En los últimos años se han puesto en marcha varios proyectos que favorecen esta nueva forma de divulgación científica.
El Open Access Pilot es el proyecto estrella, dentro de este ámbito, desarrollado por la Unión Europea. Este programa de promoción del acceso directo forma parte del Séptimo Programa Marco para la promoción de la investigación y la divulgación científica. Su objetivo es conseguir que el 20 por ciento de los proyectos de investigación subvencionados por la Comisión Europea sean depositados en repositorios de libre acceso.
Por su parte, la Biblioteca de la Universidad de Lund (Suecia) ha puesto en marcha el Directorio de Revistas de Acceso Libre (DOAJ). Este repositorio cuenta en la actualidad con más de 4.000 publicaciones especializadas en más de 50 idiomas. En esta biblioteca, cualquier cibernauta está autorizado a consultar, descargar, imprimir, distribuir o copiar los textos completos de sus artículos.
Pagar por publicar. Esa es la filosofía de la Public Library of Science (PLoS). Este medio online de divulgación científica ha puesto contra las cuerdas a revistas tan prestigiosas como Nature o Science. Su particularidad, la consulta de textos científicos es gratuita pero su publicación cuesta una cantidad similar al importe de publicación.
La última iniciativa de apoyo a esta tendencia llega del colectivo de profesores del prestigioso MIT (Massachussetts Institute of Technology). Estos han aprobado por unanimidad la divulgación de toda su producción académica de forma gratuita a través de la Red. El material será accesible mediante el software de código abierto DSpace, desarrollado por la biblioteca del MIT y HP.
Éstas son sólo algunas de las iniciativas desarrolladas en los últimos años que ponen de manifiesto que la mayoría de investigadores e instituciones académicas prefieren que sus conocimientos circulen libremente por la Red. De esta forma, se promueve y facilita el acceso a la información científica entre la población, al mismo tiempo que los investigadores se dan a conocer fuera de su reducido círculo de actuación. Y a vosotros, ¿qué os parece esta tendencia? ¿Habéis publicado textos en algún medio de este tipo?


Soy científico de corazón, no de profesión, aunque diría que en relación a este artículo mi posición me favorece. Los humanos somos tan lentos en asumir cambios que me parece una medida casi necesaria que los proyectos de investigación, artículos, etc. publicados sean de libre acceso. Antes los “frikis” eran unos pocos, actualmente gran parte de la sociedad hace lo mismo que hacían ellos. Yo espero que suceda lo mismo con lo “científico”.