Ocio en Bruselas, por Javier Olivares Blanco

BruselasComo estudiante, el dinero siempre escasea un poco, pero Bruselas es una ciudad en la que el ocio no es especialmente caro. Tomar una de las cientos de variedades de cerveza, probar sus gofres o sus bombones son cosas que el bolsillo de cualquier estudiante “manirroto” se puede permitir.

Con la distancia de los tres años que han pasado desde que regresé de Bruselas, recuerdo con especial cariño los gofres de cualquier tienda de Belgaufra, en los alrededores de la Grand Place o la Bourse. Los de azúcar eran mis preferidos. Muchos se fijan en las grandes tiendas que hay por la zona, que sirven gofres con frutas y helado. Yo llegué a la conclusión de que ese tipo de gofres, además de ser caros, sólo los compraban los turistas. El buen gofre es el simple, el que se deshace en la boca, el que no camufla su sabor con otras cosas, el que no contiene terroncitos de azúcar, ni cosas que chorrean o se derriten. 

También recuerdo con mucho cariño el Café Belga, situado en la estación de tranvía Flagey en Ixelles (C/ Eugène Flageyplein 18). Es un local grande donde se puede ir a tomar un café por la mañana y leer el periódico, conectarse a Internet para estudiar, comer, cenar y tomar cervezas con los amigos. Además, organiza pequeños conciertos y espectáculos, y cierra tarde. La verdad es que pasé mucho tiempo en ese bar, también porque estaba al lado de mi casa.

Otro bar muy animado era La Terrace, cerca de la VUB (Vrije Universiteit Brussel), al final de la chausée de Bondael y, por tanto, muy frecuentado por universitarios. Tiene una terracita exterior y mucho espacio en el interior. Y hay muy buen ambiente. Pero es mejor visitarlo en primavera, verano u otoño, cuando no hace frío, porque lo chulo es estar en la terraza.

Y cerca del edificio de la Comisión Europea está el pub irlandés Wild Geese (Avenue Livingstone), donde también hay actuaciones y happy hour. ¡Cervecitas a un euro! Allí celebré varias veces el día de San Patricio…

Una de las cosas que menos hice en Bruselas fue comer fuera. Los Kebab Shops están por todas partes. Sin embargo, sí que recomendaría una pizzería italiana que estaba en los alrededores de la Bourse y tenía horno de leña. No recuerdo su nombre, pero es pequeñita y estaba en la calle Kiekenmarkt, al lado de un bar llamado Celtica, un antro de mala muerte donde uno también se lo pasaba bien.

BruselasPor los alrededores de la Grand Place, hay otro bar chulísimo para cócteles llamado Gaudí. Cuesta encontrarlo porque está en el laberinto de calles de la zona y pasa desapercibido (para entrar hay que pasar como por un callejón), pero merece la pena, sobre todo si queréis quedar bien con alguna chica o chico que os interese. Su dirección es Korte Beenhouwersstraat 35 pero, si no lo encontráis, preguntad.

En cuanto a los mercadillos, en Bruselas están el de Navidad y el Mercado de las Pulgas (tipo el Rastro de Madrid) situado en la Place du Jeu de Balle, que abre los sábados y domingos por la mañana. Además también hay otros mercadillos callejeros que ponen aleatoriamente de vez en cuando por cada barrio y venden cosas de segunda mano. Los recomiendo todos.

Finalmente, otra cosa que creo que es interesante ver es el Museo del Automóvil, situado en el Parque del Cincuentenario. Este museo se trasforma los fines de semana en una sala de fiestas donde se reúnen los becarios de las instituciones europeas. También en la Plaza de Luxemburgo hay muchos bares frecuentados por los becarios del Parlamento y de la Comisión Europea, y otros jóvenes profesionales. Uno de ellos está muy frecuentado por aquéllos que les gusta ver todo tipo de deportes debido a su enorme pantalla (está justo en la esquina).

Y creo que eso es todo. ¡Espero que os sirva de ayuda!

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