Boston es una ciudad cosmopolita. Debido a su historia eminentemente docente, es una ciudad universitaria y en ella conviven estudiantes de todos los rincones del mundo. Además, históricamente fue una de las primeras colonias que se erigieron en Norteamérica y, por tanto, posee una gran tradición europea.
En Boston y ciudades anexas existen multitud de rincones interesante que visitar. Por ejemplo, en la cercana Cambridge está la universidad más antigua y prestigiosa de EE.UU., Harvard, con su famoso Harvard Yard, donde podemos admirar la arquitectura de los Halls, lugar donde residen los estudiantes, y la impresionante Widener Library en el centro del campus. Hacia el río, todavía en Cambridge, se encuentra el Massachusetts Institute of Technology, que es la institución con mayor número de patentes de EE.UU.
Ya en Boston, atravesando el río Charles por el Harvard Bridge, podemos encontrar Newbury St., que es la calle con las tiendas más caras y con más glamur de toda la ciudad, siendo muy común referirse a ella como la 5ª avenida de Boston. No lejos se encuentra la biblioteca pública de Boston, un magnífico edificio tanto por dentro como por fuera y, desde luego, digno de ver y recrearse. Justo enfrente podemos deleitarnos con el contraste de admirar una antigua y pequeña iglesia, la Trinity Church, y a su lado uno de los dos mayores rascacielos que dominan el cielo de Boston, el Hancock Building, un gigante de acero y cristal. Otro rascacielos, el Prudential Center, no se encuentra lejos y en uno de sus últimos pisos se halla el Top of Hub, un restaurante donde podremos recargar fuerzas con una impresionante vista de toda la ciudad.
No lejos podemos pasear y disfrutar de la sobremesa en el Boston Common y el Public Garden, dos preciosos jardines donde relajarnos del estrés de la ciudad admirando las ardillas y los lagos en un banco bajo uno de sus innumerables árboles, o bien patinar en su pista de hielo en los meses de invierno. A lo largo de estos parques se encuentra Beacon Hill, el barrio más antiguo de Boston. Algunas de sus calles conservan el empedrado original, realizado con las piedras usadas como lastre en los barcos que llegaban a estas costas antaño, así como la iluminación original con farolas de gas que se mantienen 24 horas encendidas (es más barato que contratar a una persona para que las apague y las encienda). En Beacon Hill también esta Cheers, el bar que daría nombre a la mítica serie.
Y no lejos se encuentra el Quincy Market, donde los bostonianos van a pasar la tarde y siempre puede observarse una ferviente actividad y donde podemos degustar exquisitos dulces o bien seguir un poco más allá y pasear por el puerto.
En resumen, Boston es una ciudad con innumerables oportunidades y sitios que visitar y un lugar donde conocer gente de todos los rincones, nacionalidades, profesiones, etc. En definitiva, una ciudad para vivir y estudiar.


