El que la sigue…, por Joaquín Mosquera Casares

Convocatoria 2010

Todos sabemos que no es fácil obtener la Beca de la Fundación Caja Madrid. Muchos lo hemos intentado en más de una ocasión y supongo que el que la sigue, la consigue. Ese fue mi caso; lo intenté recién terminada la carrera y no se me concedió. Supongo que es el ejemplo de que sólo con un buen expediente académico no llega. Entonces, ¿qué se necesita? Aparte de aquellas cuestiones que todo el mundo sabe que son valoradas, como cartas de recomendación o buen expediente académico, hay millones de cuestiones que pueden ser importantes. Siempre tuve en mente volver a pedirla, así que me concentré en el desarrollo del doctorado en España, intentando hacerlo con el mayor esfuerzo y dedicación para obtener las máximas calificaciones y desarrollar los temas específicos que fueran de suficiente interés como para hacerme aspirar con garantías otra vez a la solicitud.

Cuando la volví a realizar dos años después, para mí la clave fue no ser demasiado generalista. Me concentré en mi solicitud con un aspecto esencial y sobre todo tan específico como era mi futura tesis doctoral y enfoqué absolutamente todo alrededor de esto. El tribunal ya sabe que Nueva York es una gran ciudad y que la Universidad de Columbia y el máster de mi interés son tremendamente influyentes. No está mal comentarlo a modo general y como introducción, pero lo que yo pensé que tenía que explicar es precisamente lo que no saben. Y en mi caso fue el aspecto teórico de un máster que en principio todo el mundo piensa que es eminentemente práctico. Estudié qué es lo que hacía de Columbia el centro más importante en mis intereses particulares, qué profesores eran los más influyentes en mi materia y qué medios hacían de ella un punto no sólo importante, sino imprescindible para lo que estaba desarrollando en mis propias investigaciones. La Universidad de Columbia y el máster eran, a partir de ese momento, imprescindibles para mí. Así lo hice saber y tuve la suerte de que así lo vieron ellos.

Así mismo, en mi solicitud hice ver que la importancia de mi propuesta no sólo estaba basada en intereses particulares y aislados, sino que de alguna manera estaba conectada con ámbitos más globales como era, en mi caso, la Universidad Politécnica en Madrid. La Fundación quiere el éxito de sus becarios, así que los futuros enlaces de mis propias investigaciones con la universidad eran algo fundamental que debía aparecer en la solicitud. Qué futuro ven ellos en ti es lo más importante y cualquier buena conexión que tengas debes mostrarla.

Espero que mis palabras os hayan servido de ayuda. Recordad que no hay un único consejo, sino una propuesta individual que será estudiada en profundidad. Intentad no caer en tópicos, sino que cada palabra tenga su fondo que haga que vuestra propuesta sea diferente a las del resto.

Aprovecho la ocasión para desearos un muy Feliz Año 2010.

Bookmark and Share

2 comentarios sobre “El que la sigue…, por Joaquín Mosquera Casares”

  1. Alesia Zolotariov escribió:

    Me parece genial que haya este tipo de becas pero, ¿qué pasa si mi nacionalidad no es española? ¿No puedo acceder? Podrían ampliar un poquito los requisitos que también hay gente de fuera licenciados en España y con muy buenos resultados académicos. En fin :)

  2. gloria escribió:

    Gracias por hacerme dar cuenta que lo que cuenta es la preseverancia. Soy de Ecuador y trato de aplicar a una beca universitaria en mi país… Ya lo intenté una vez y no salí favorecida. Sin embargo, tengo la oportunidad de realizar un segundo y último intento. Aplicaré tus concejos y estoy segura que, con ayuda de Dios, esta vez verán lo que realmente puedo aportar a su institución. Gracias

Añadir comentario

Spam protection by WP Captcha-Free