Jon Laurenz Senosiain es Licenciado en Arquitectura por la Universidad de Navarra. En el año 2002 empieza a adquirir conocimientos sobre la arquitectura sostenible y a interesarse por el uso de la vegetación en la misma. Cuatro años más tarde, decide cruzar el charco e instalarse en Vancouver para realizar un máster de investigación en paisajismo en la Universidad de la Columbia Británica. Amplió su investigación sobre envolventes verdes y fachadas vegetales en el Centro de Investigación Greenskinslab-UBC, del cual es co-fundador. Actualmente trabaja en el Centro Tecnológico Labein-Tecnalia en Zamundio (Vizcaya), desde donde nos ha respondido a través de correo electrónico a las siguientes preguntas.
FUN ¿Por qué decidiste solicitar una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid?
J.L. Por un lado, estaba el deseo de ampliar mis conocimientos sobre la arquitectura sostenible en el extranjero, concretamente en Canadá, y por otro, la búsqueda de una beca que me proporcionara esa oportunidad. Opté por la beca que mejores condiciones y más prestigio ofrecía: la de la Fundación Caja Madrid. Es destacable también que la Fundación Caja Madrid ampliara las áreas a las que destinaba sus becas, añadiendo al área politécnica la arquitectura. La Fundación Caja Madrid era, por tanto, la entidad que mejor reunía estas características y siempre estaré agradecido a la inolvidable oportunidad que me brindó otorgándome la beca.
FUN ¿Qué supuso para ti la concesión de dicha beca?
J.L. A parte de una enorme alegría y el último impulso que necesitaba para lanzarme a la aventura por Vancouver, Canadá, está el prestigio y orgullo de estar avalado por una entidad como la Fundación Caja Madrid. Recibir la beca supuso también el asumir una responsabilidad a la que debía responder y no podía defraudar. Puse para ello todo mi empeño.
FUN Eres co-fundador del Centro de Investigación Greenskinslab-UBC. ¿Cómo surgió la idea? ¿A qué se dedica dicho centro?
J.L. A raíz del proyecto de investigación que presenté como conclusión del máster (“living skins”), uno de los profesores asistentes en la presentación que realicé ante el tribunal (Daniel Roehr), me propuso montar dicho centro de investigación. Fue una oferta que no podía desaprovechar y la Fundación Caja Madrid, una vez más, me brindó su apoyo, que resultó ser clave para fundar el centro de investigación. Daniel Roehr es un especialista en cubiertas vegetales y le pareció que yo podía aportar mi experiencia en fachadas vegetales, por lo que decidimos montar un centro de investigación centrado en la influencia y contribución de los elementos vegetales en edificación y urbanismo. Aún hoy sigo en contacto con el centro e intento aportar lo que puedo en mis ratos libres.
FUN Has obtenido varios premios y reconocimientos en diferentes concursos de arquitectura. ¿De cuál te sientes más orgulloso?
J.L. Resulta difícil decantarse por un premio en concreto. El primero de ellos, en mi época de estudiante de arquitectura, tiene una connotación especial simplemente por ser el primero y ver que se te reconocen las propuestas que se te ocurren. En cualquier caso, son de los dos últimos de los que guardo mejor recuerdo. Supongo que el hecho de haberlos hecho en colaboración con paisajistas canadienses y de ser en los que vas viendo tu propia evolución arquitectónica, que va madurando poco a poco, hace que sienta una singular satisfacción.
FUN ¿Quién es tu referente dentro del mundo de la arquitectura? ¿A quién te gustaría parecerte?
J.L. Ésta es una pregunta difícil de responder, ya que considero que hay muchos arquitectos y varios movimientos dentro del mundo de la arquitectura actual que me resultan muy interesantes. Por nombrar varios, creo que los suizos Herzog y de Meuron, los holandeses BIG, MVRDV o el francés Jean Nouvel me resultan referentes en cuanto a responder a cada proyecto con nuevas ideas y con un tremendo afán por investigar nuevas arquitecturas.
En el ámbito nacional, creo que deberíamos estar orgullosos de la calidad arquitectónica del país, así como de las nuevas generaciones que se van creando, entre las que cabe destacar el movimiento que agrupa “freshmadrid”, las ideas un tanto utópicas de Santiago Cirugeda o “ecosistema urbano”. Más cercanos, en el País Vasco, los compañeros de “toki-arkitekturak” también son dignos de mención. Por último, dentro de la arquitectura sostenible, cabe destacar también el creciente esfuerzo de numerosos arquitectos de reconocido prestigio por apostar por una arquitectura de extraordinaria calidad y respetuosa con el medio ambiente como, por ejemplo, Richard Rogers, Renzo Piano o Norman Foster.
FUN ¿Por qué crees que es tan importante la vegetación en la arquitectura?
J.L. Creo que ha sido un elemento muy utilizado en la arquitectura popular, especialmente en climas áridos y secos (los patios andaluces o la Alhambra son claros ejemplos de ello), con el fin de aprovechar sus condiciones naturales de refrescar el entorno, gracias a su densidad en verano; y dejar aprovechar la energía solar en invierno cuando la vegetación se deshoja. Unido a esta característica, la vegetación aporta además a la arquitectura actual su condición de ser un material cambiante en el tiempo, recurso que encaja perfectamente en el movimiento de las arquitecturas efímeras, que pretenden reflejar la actual sociedad de la información de rápidos cambios. Por último, responde también adecuadamente a la creciente concienciación de crear arquitecturas que minimizan el uso de los limitados recursos naturales, no sólo reduciendo el impacto medioambiental de los edificios sino dando la opción de mejorar su entorno.
FUN Eres experto en arquitectura sostenible. ¿En qué consiste este movimiento?
J.L. Si bien la arquitectura sostenible es un término muy extenso abierto a muchas interpretaciones, me gusta la definición de ser aquella arquitectura en la que se busca el equilibrio entre su impacto ambiental, social y económico. Suele ser habitual relacionar la arquitectura sostenible con la eficiencia energética en la edificación, fruto de ello han surgido conceptos como la passivhaus alemana, o el zero energy building y carbon neutrality británicos. Aunque creo que estos conceptos son muy interesantes, me inclino más por no limitarse a la eficiencia energética e incluir conceptos como el ciclo del agua en el edificio o su generación de residuos. En Norteamérica está teniendo un importante auge el concepto conocido como “living buildings“ en el que se incluyen este tipo de ideas. En mi actual trabajo estamos recogiendo estos aspectos dentro del concepto que denominamos como “edificio ZERO” en el que pretendemos resumir lo que entendemos debe ser hoy la arquitectura sostenible. Definimos el “edificio ZERO” como edificio ZERO ENERGY (el edificio genera la energía que consume) + ZERO WATER (el edificio capta el volumen de agua que consume) + ZERO WASTE (el edificio permite recuperar y reutilizar los materiales de los que se compone).
FUN ¿Cómo crees que serán las viviendas del futuro? ¿Estarán nuestras casas controladas por ordenadores?
J.L. Está claro que nos hallamos ante un momento delicado de la vivienda, sufriendo las consecuencias del abuso irracional de los años anteriores. El aspecto positivo de ello es que nos va a obligar a cambiar la manera de hacer las viviendas, buscando características diferenciadoras que aporten un valor extra y permita su entrada en el mercado. Por eso creo y espero que en un futuro cercano estas características diferenciales, además del diseño arquitectónico, sean los aspectos de la arquitectura sostenible y un uso más inteligente de los recursos. Creo especialmente en una juventud que valora estos conceptos unidos a los de low cost. Aquellas viviendas que sean capaces de combinar e integrar los aspectos de sostenibilidad con los de low cost tendrán un prometedor futuro.
En cualquier caso, me parece apropiado apostar por la rehabilitación de edificios existentes, ya que entiendo que hay todavía un largo camino por recorrer en este campo. Antes de construir nuevas viviendas y extender el suelo urbano más de lo debido, hay cabida para una mayor densificación de la actual trama urbana de la ciudad, con innovadoras propuestas para dividir las viviendas antiguas que no responden a las necesidades actuales en apartamentos de menor tamaño o, incluso, aumentar, por ejemplo, las alturas de las edificaciones existentes. Todo esto requiere también un cambio de mentalidad en las administraciones, que deberían proporcionar mayor flexibilidad para poder aplicar este tipo de iniciativas.
Mirando más a futuro, sí creo que se debe realizar un esfuerzo para hacer más eficiente también el proceso constructivo, que sigue siendo todavía muy artesanal. La industrialización en el sector de la construcción sigue siendo un aspecto muy poco explotado y entiendo que es un campo que debe tener un importante impulso. Siempre se dice, y creo que es cierto, que el sector de la construcción es el más reacio y lento para aceptar cambios. Esperemos que la delicada situación actual abra puertas en este sentido. En ese futuro más lejano, imagino viviendas y ciudades que funcionan de forma autónoma, produciendo su propia energía por medio de recursos no contaminantes y tratando sus propias aguas y residuos. También aparecerán avances tecnológicos importantes que nos harán cambiar muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Los nuevos desarrollos que van apareciendo dentro de esta era de la información y las nuevas redes sociales deberán reflejarse inevitablemente en las viviendas del futuro, que interactuarán mucho más con el usuario y facilitarán su vida diaria.
Bajo mi punto de vista, aquellas viviendas que combinen los aspectos de la arquitectura sostenible, el low cost e integren los avances tecnológicos que respondan a nuestra sociedad de la información darán con la fórmula de las viviendas del futuro.
FUN ¿Cuál es tu construcción favorita, aquel edificio que nunca te cansarás de mirar y admirar?
J.N. Me considero una persona con suerte por el hecho de disfrutar mucho de la arquitectura. Esto me lleva a no inclinarme por una construcción o edificio concreto. Me fascinan muchos de ellos y de muy diferentes aspectos: desde los más clásicos como el propio Panteón de Roma, que creo sigue transmitiendo una magia especial, a aquellos de la arquitectura moderna como las obras de Le Corbisier, Mies van der Rohe o Frank Lloyd Wright, pasando por el último edificio de Herzog y de Meuron en San Francisco me hacen sentir una especial emoción al visitarlos, disfrutando enormemente de cada detalle. Más que por “una construcción concreta que nunca me cansaré de admirar”, diría que lo que nunca me cansaré es de tener esa sed por ver y visitar obras de arquitectura, que es lo que me hace tener ese pequeño vicio de viajar. Creo que todas estas experiencias te hacen madurar como persona y como arquitecto.
FUN Planes de futuro
J.N. Me encuentro actualmente envuelto en la aventura de crear una nueva empresa: AmetsLab: Arquitecturas Modulares Ecotecnológicas. Es una iniciativa empresarial nacida de la colaboración entre la Fundacion Labein Tecnalia y la Fundación Metrópoli. Como he comentado anteriormente, en AmetsLab pretendemos alcanzar el “edificio ZERO”: ZERO ENERGY + ZERO WATER + ZERO WASTE. Es mi deseo incorporar los conocimientos adquiridos hasta la fecha en esta joven empresa con el fin de encontrar una arquitectura acorde a lo que entiendo debe responder hoy en día. AmetsLab apuesta e impulsa también la industrialización en el sector de la construcción.
En cuanto a los planes más a futuro, además de que me encantaría poder construir edificios con las características descritas, no me importaría realizar la tesis doctoral y acercarme algo al mundo académico, ya que siento también el deseo de transmitir a los alumnos de arquitectura y futuros arquitectos los conocimientos que he ido adquiriendo durante mi carrera. Me resulta interesante el poder combinar la profesión liberal y la docente al mismo tiempo y espero poder hacerlo algún día.
Por último, me gustaría volver a tener una experiencia similar a la que he tenido en Vancouver, gracias a la beca de la Fundación Caja Madrid, en el futuro. En este caso sería dentro de otro marco. Quizás estableciendo alianzas entre centros de investigación especializados en crear un mundo más sostenible desde el punto de vista de la arquitectura y la ciudad, impulsando congresos, charlas, conferencias, que den a conocer los últimos avances en el tema. Es otra línea que podría apoyarse desde la Fundación Caja Madrid para fomentar unos lazos y uniones internacionales que coloquen a España en una situación privilegiada.
FUN Por último, ¿qué consejos les darías a los alumni a los que se les acaba de conceder la beca de la Fundación Caja Madrid para realizar estudios de postgrado en el extranjero?
J.N. Lo principal es que aprovechen al máximo la oportunidad que se les ha brindado y que la sepan valorar. Que expriman al máximo la experiencia, que será seguro inolvidable. Les aconsejaría también que intenten ampliar la estancia, no sólo al tiempo que la beca les proporcione sino algún tiempo más para tener también una experiencia de trabajo. Les diría también que intenten hacer muchos contactos, que luego pueden resultar importantes en su futuro. Y por último, que sean capaces de aplicar los conocimientos adquiridos a la vuelta, para contribuir a mejorar lo establecido.

