Es bien sabido que en EE.UU. se encuentran varios de los centros de investigación más reconocidos del mundo. Y en Boston, en particular, se concentran algunos de ellos, como pueden ser la Universidad de Harvard, el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y el MGH (Mass General Hospital).
Sin lugar a dudas, Boston es una buena opción para cualquier joven doctor que desee orientar su carrera hacia la investigación, no sólo por las ventajas que ofrece el haber trabajado en alguna de estas prestigiosas instituciones, sino también por la cantidad de trabajos que se llevan a cabo simultáneamente en ellas y, sobretodo, la oportunidad de interactuar con otros investigadores de distintas áreas y las facilidades que un investigador encuentra para poder realizar su trabajo.
En este sentido, cualquier “postdoc” puede sentir en un primer momento cierto miedo a trasladarse a trabajar a una ciudad y centro donde se concentra buena parte de las mentes que forman parte del top mundial en ciencia. Sin embargo, desde mi experiencia he de decir que este miedo es más bien infundado. He tenido la oportunidad de conocer a personas cuyos nombres están escritos hoy en día en los libros de texto y he de reconocer que son de las personas más amables, sencillas y accesibles que he conocido. No porque sean mundialmente conocidas por su trabajo, hayan estado nominadas a un Premio Nobel o lo hayan conseguido son inaccesibles. Todo lo contrario. Desde mi experiencia he de decir que si conciertas una cita y expresas tus deseos de trabajar con ellos, te tienden amablemente la mano. En este sentido, he tenido la oportunidad de trabajar tanto en Harvard como en el MIT.
Ciertamente el desarrollar tu carrera en estos lugares requiere dedicación, muchas horas de trabajo y conseguir resultados pero, por otro lado, no faltan las facilidades para conseguir desarrollar tu labor. Por supuesto, siempre hay que pasar unos requisitos, normas de seguridad, trainings antes de poder usar grandes equipos, etc.
Por otro lado, a diferencia de los comentarios populares que van de boca en boca y, siempre desde mis vivencias, he de romper una lanza a favor de aquellos que son naturales de Estados Unidos. Es cierto que a veces necesitas preguntar y pedir asesoramiento, sobre todo al principio cuando estás recién llegado, pero en general son muy serviciales y comprensivos y entienden que los comienzos son siempre complicados, por lo que te ayudan gratamente. Evidentemente, cada grupo la metodología varía ligeramente, pero en general también es bastante usual encontrar que los componentes del grupo de investigación realicen reuniones, bien para comentar artículos científicos de reciente publicación por algún motivo de interés, o bien para comentar los resultados propios de una o dos semanas anteriores. Este procedimiento facilita que los restantes miembros del grupo conozcan tu trabajo, así como que proporcionen soluciones o sugerencias a los problemas que puedas tener, siendo por tanto muy enriquecedor.
Por último, además de las facilidades que hay en estos centros a la hora de trabajar en el laboratorio, también hay que destacar la multitud de charlas, conferencias y reuniones que se preparan, donde puedes conocer los últimos estudios de investigadores del resto del país, así como hacer diferentes contactos, etc.
En definitiva, el trabajo es bastante absorbente pero, sin lugar a dudas, es altamente enriquecedor y merece la pena realizar una estancia postdoctoral en cualquiera de estos centros.


Hola! Haces que suene atractivo y fácil… ¿Todavía estás en Boston o son referencias a tu vida “anterior”?
¿Hay una comunidad española notable? ¿E internacional? ¿Se nota la multiculturalidad o es un ambiente más bien americanizado?
Yo estoy considerando un postdoc allí, y tendré que asomarme a verlo en algún momento, pero me sería últil conocer estas opiniones desde dentro. ¡Muchísimas gracias!