Antonio Arroyo Gil es Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). En 2004 obtiene el DEA (Diploma de Estudios Avanzados) por dicha universidad tras realizar diversas estancias en centros de investigación extranjeros. Es autor de diferentes publicaciones científicas en revistas especializadas, así como de los libros “El federalismo alemán en la encrucijada” y “La reforma constitucional del federalismo alemán”, por los que ha obtenido varios premios. Desde el año 2005 trabaja como letrado de la Fundación Democracia y Gobierno Local y, desde octubre de 2008, está contratado como Profesor Asociado de Derecho Constitucional de la UAM.
FUN ¿Por qué decidiste solicitar una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid?
A.A. Deseaba continuar mi proyecto de investigación en Alemania, que se vio interrumpido tras la finalización de la beca de Formación de Personal Investigador de la Comunidad de Madrid, y la mejor oportunidad que se me presentó fue solicitar la beca de la Fundación Caja Madrid, que por su condiciones temporales y económicas se ajustaba muy bien a mis necesidades.
FUN ¿Qué supuso para ti la concesión de dicha beca?
A.A. En primer lugar, significó poder prolongar durante dos años un proyecto de investigación sobre la descentralización territorial del poder en la República Federal de Alemania que, en caso contrario, tendría, en buena medida, que haberse visto alterado, lo que hubiese significado un considerable perjuicio justo en el momento de la investigación en que me encontraba. Pero también supuso una excelente oportunidad de continuar mi vinculación con la universidad española y alemana ya que, dada la precariedad en que ésta vive, en nuestro país, al menos, no había otra forma de mantener esa relación.
FUN ¿Cómo recuerdas tu estancia en Berlín como becario de postgrado de la Fundación?
A.A. Yo ya había vivido anteriormente un año y medio en Berlín y la experiencia, desde todos los puntos de vista, había sido magnífica. Aunque dicen que segundas partes no son buenas, en mi caso, no fue así. Los dos nuevos años que estuve en Berlín gracias a la beca de la Fundación Caja Madrid no sólo supusieron un impulso muy importante para la realización de mi proyecto de investigación sino que sobre todo, desde una perspectiva puramente personal, me permitieron conocer, en el sentido más integrador del término, el modus vivendi berlinés hasta el punto de sentirme un miembro más de esa comunidad.
FUN ¿Alguna recomendación sobre Berlín para los nuevos becarios?
A.A. Berlín es una ciudad que gusta a quien la visita pero que acaba fascinando a quien vive en ella. Esa fue mi experiencia y la de muchos otros amigos y compañeros de todas las partes del mundo que residían en Berlín. Es una ciudad esencialmente cosmopolita, en constante ebullición cultural, artística, científica… Con una historia reciente que se ve, se palpa y se huele en cada rincón, en cada piedra… Pero, al mismo tiempo, es un pueblo grande, tranquilo, silencioso… En Berlín convive el cosmopolitismo más vanguardista con la vida local más apacible. A los nuevos becarios les recomendaría que más que intentar conquistar la ciudad, se dejasen conquistarse por ella.
FUN Actualmente, trabajas como letrado de la Fundación Democracia y Gobierno Local. ¿A qué se dedica esta organización y cuál es tu función?
A.A. La Fundación Democracia y Gobierno Local es una institución que se dedica, básicamente, a representar los intereses de los gobiernos y administraciones locales, sobre todo, los de carácter intermedio o intermunicipal. En la actualidad, forman parte de su Patronato dieciocho diputaciones provinciales, cabildos y consejos insulares.
Nuestro ámbito de actuación se centra, en resumen, en tres campos: la investigación (mediante la promoción y realización de estudios sobre cuestiones de interés para el mundo local); la formación (a través de la organización de multitud de cursos, seminarios, congresos, jornadas, etc., orientadas a mejorar la formación, sobre todo, de los empleados públicos locales y de los jueces y magistrados de lo contencioso-administrativo); y la edición y publicación (periódica o monográfica) de trabajos de relevancia para los gobiernos y administraciones locales. Mi trabajo en la Fundación consiste fundamentalmente en coordinar y organizar las muy distintas tareas que hay que desarrollar alrededor de esos tres ejes de actuación para que, finalmente, el trabajo sea dinámico y salga bien.
FUN Desde el año pasado, también ejerces como Profesor Asociado de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid. ¿Qué te gusta más: tu trabajo como letrado o tu función como docente?
A.A. Son complementarios. Mi trabajo en la fundación es más de gestión y coordinación, mientras que en la universidad, además de la docencia tampoco puedo descuidar la investigación. Con todo, mi vocación es, de origen, universitaria.
FUN Tus últimos artículos se centran en el análisis de la competencia. ¿Se ha convertido esta palabra en la clave para no asumir responsabilidades?
A.A. Al contrario. Un reparto claro y estricto de competencias entre los diferentes niveles de gobierno, el Estado central y las Comunidades Autónomas, en nuestro país, resulta imprescindible para que podamos saber a qué nivel atribuirle la responsabilidad por el buen o mal ejercicio de esas competencias. Competencia y responsabilidad son dos ideas que van indisolublemente unidas.
FUN También eres el autor del libro “La reforma constitucional del federalismo alemán”, basado en un análisis crítico de la modernización del orden federativo en la República Federal de Alemania. Con las grandes dificultades que está teniendo el actual Gobierno para aprobar su plan de financiación autonómica, ¿podrían aprender algo nuestros dirigentes si se fijaran en el país teutón?
A.A. La fijación de un modelo de financiación es algo que siempre cuesta, pues es ahí donde se juega la verdadera partida sobre el alcance del poder político. Es lógico que surjan tensiones entre los diferentes gobiernos autonómicos y el gobierno central. De lo que hay que ser capaz es de reconducir los diversos intereses a criterios objetivos y racionales, con un horizonte de fondo que pase por procurar la igualdad básica en el disfrute de los servicios públicos entre todas las personas, con independencia del territorio en el que vivan.
De Alemania creo que podemos aprender aún mucho. Tal vez, lo que más interese destacar ahora es esa capacidad demostrada de los principales partidos políticos alemanes de llegar a acuerdos o pactos de estado sobre cuestiones de la máxima trascendencia que deben quedar al margen de la legítima lucha partidista por alcanzar el poder. Tal vez de eso puedan aprender algo nuestros partidos políticos.
FUN ¿Cuáles son tus planes de futuro?
A.A. Dicho en términos muy genéricos, procurar devolver a la sociedad algo de lo que ésta me ha dado. No quiero olvidar que soy un privilegiado y que eso me obliga socialmente.
FUN Por último, ¿qué consejos les darías a los alumni a los que se les acaba de conceder la beca de la Fundación Caja Madrid para realizar estudios de postgrado en el extranjero?
A.A. Que disfruten al máximo de su estancia en el país al que vayan, teniendo claro que la oportunidad que se les ofrece no sólo les va a permitir crecer como investigadores, sino también como personas. Que no desaprovechen ni la una ni la otra.

