Berlín ha sido durante varias décadas símbolo de la división del mundo en dos corrientes políticas. Y, aunque hoy se presenta como una ciudad moderna y cosmopolita, prefiere dejar visibles las huellas de los errores del pasado para que el mundo no olvide las atrocidades cometidas. De esta forma, sus calles conjugan una perfecta armonía entre pasado y futuro.
Clima
La capital alemana posee un clima de contrastes con veranos cálidos y soleados e inviernos fríos y húmedos. Las nevadas son frecuentes durante esta estación de forma que podrás disfrutar de la ciudad cubierta de nieve. Además, es habitual que llueva a lo largo de todo el año por lo que te recomendamos que incluyas en tu maleta un paraguas y/o ropa impermeable.
Cómo moverse por la ciudad
Las redes de metro, tranvía y autobuses de la ciudad están gestionadas por la BVG (Berliner Verkehrsbetriebe), por lo que las diferentes modalidades de tarjetas de transporte te servirán para los tres medios. El 7-Tages-Karte es una tarjeta que podrás utilizar de forma ilimitada durante 7 días.
El metro, conocido comúnmente como U-Bahn, dispone de 9 líneas y tiene el privilegio de ser uno de los subterráneos que circula con mayor frecuencia del mundo (cada 3 ó 4 minutos pasa un tren). Entre semana permanece abierto hasta las 24 horas y los fines de semana la mayoría de sus líneas funcionan ininterrumpidamente (excepto la U1, U4 y U12). Sus instalaciones no disponen de torniquetes pero no te olvides de validar tu ticket o podrás ser multado por uno de los revisores que circulan diariamente por sus vagones vestidos de incógnito.
Berlín cuenta también con 33 líneas de tranvía, 28 de ellas diurnas y 5 nocturnas. Este medio recorre sólo la parte este de la ciudad. Por su parte, los autobuses suelen ser más lentos y su frecuencia de paso aumenta considerablemente. Todas sus paradas están señaladas con una H por lo que te será muy fácil localizarlas.
Qué ver
Berlín es una ciudad llena de cultura e historia y posee numerosos monumentos que así lo atestiguan. Uno de los más importantes es El Muro de Berlín y su famoso paso fronterizo, Checkpoint Charlie, ahora convertido en museo. Otros ejemplos son la Puerta de Brandenburgo, símbolo de la reunificación del país, o la Iglesia Memorial del Kaiser, construcción en la que todavía persisten las marcas de los bombardeos de la II Guerra Mundial y a la que se le anexionó un edificio moderno.
La capital alemana cuenta con un gran número de museos. Podrás visitar el Museo Antiguo (Altes Museum), el Museo Nuevo (Neues Museum), la Antigua Galería Nacional (Alte Nationalgalerie), el Museo de Pérgamo y el Museo Bode en la Isla de los Museos (Museumsinsel), lugar situado en la parte norte de la Isla de Spree y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Admira la impresionante arquitectura del Museo Judío (Jüdisches Museum) o recorre la historia de la capital alemana a través de la exposición “The Story of Berlin”. Por su parte, la Pinacoteca (Gemäldegalerie) y la Nueva Galería Nacional (Neuen Nationalgalerie) abarcan todo un espectro fascinante de arte clásico y moderno.
Desde la cúpula del Reichstag, sede del parlamento federal, podrás divisar unas magníficas vistas de toda la ciudad y en la Potsdamer Platz, además de perderte por un gran número de tiendas, podrás contemplar los rascacielos de la parte más moderna de Berlín.
Otras de sus principales atracciones turísticas son el Palacio de Charlottenburg, el Parque Tiergarten con su famosa Columna de la Victoria, la Nueva Sinagoga o Centro Judío, la Alexanderplatz, la catedral protestante Berliner Dom o el bulevar Unter den Linden.
Y tú, ¿qué nos puedes contar de la capital alemana? Comparte con nosotros tus experiencias en esta ciudad y envíanos tus comentarios.

