Emilio López-Vidriero es Licenciado en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, así como Doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica, ha trabajado en diferentes centros de alto nivel en todo el mundo. Durante los últimos años, ha combinado su labor investigadora con su trabajo como médico de diversos equipos y profesionales deportivos. Actualmente, y gracias a una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid, se encuentra realizando un fellowship oficial de la Asociación Norteamericana de Artroscopia en traumatología deportiva en el Hospital de Ottawa.
FUN ¿Qué te impulsó a estudiar medicina?
E.L. Desde siempre me gustó la idea de tener la capacidad de entender el cuerpo humano y a su vez de poder curar. Además, yo soy muy deportista y he sufrido muchas lesiones que me hicieron interesarme fundamentalmente en este ámbito. Por otro lado, mi padre es médico, mi abuelo era médico, una hermana de mi padre es médico, mi hermana pequeña será médico en tres años cuando acabe la carrera así que, supongo que forma parte de la tradición familiar.
FUN ¿Por qué decidiste solicitar una beca de postgrado de la Fundación Caja Madrid?
E.L. Formarse en el extranjero, sobre todo en Norteamérica, es especialmente difícil y caro. Generalmente, aunque tengas un gran curriculum y el centro en el que quieres formarte desee contar contigo, no suelen tener la posibilidad de pagarte un sueldo acorde con la calidad de vida del país. La beca de la Fundación Caja Madrid es una de las posibilidades para poder llevar a cabo algo que es tan complicado: formarse adecuadamente. El apoyo económico de la Fundacion, totalmente altruista, recupera la idea renacentista del mecenazgo y permite que España tenga mejores profesionales.
FUN ¿Qué supuso para ti la concesión de dicha beca?
E.L. La posibilidad de seguir adelante con mi sueño: formarme en un ámbito tan exclusivo como es la traumatología deportiva y, además, con uno de los mejores cirujanos del mundo. Por otro lado, es especialmente emocionante que Los Príncipes de Asturias sean los encargados de entregar estas becas.
FUN Has trabajado en diferentes centros de alto nivel de todo el mundo. ¿Es necesario marcharse fuera de España para conocer las últimas técnicas quirúrgicas?
E.L. Quizá con la era de Internet ahora no es difícil llegar a ver algunos tipos de cirugía de rabiosa actualidad. Pero la cirugía es un acto manual que requiere interacción y volumen. En España, por el diseño de su sistema de salud, conseguir un alto volumen de un tipo concreto de patología es muy difícil, y por tanto, subespecializarse. Además, los recursos en centros de alto nivel en el extranjero permiten avanzar a velocidades mucho mayores que en España.
FUN Según tu criterio, ¿cuál es el nivel que posee España en investigación médica?
E.L. A nivel clínico y en mi especialidad, la traumatología, la investigación es algo que se hace en tu tiempo libre, cuando ya has terminado de trabajar. Es un esfuerzo poco valorado por el sistema de salud y por las universidades aunque, curiosamente, se exige para determinados niveles laborales. En España, haber hecho una tesis cuenta exactamente igual que haber trabajado 18 meses para el sistema de salud nacional y publicar un artículo en una revista internacional de alto impacto es el equivalente a un par de meses de trabajo asalariado en un hospital de la comunidad. Con todo esto sólo quiero ejemplificar el nivel de motivación que puede tener un traumatólogo para hacer investigación. Por tanto, las posibilidades logísticas, económicas y personales hacen complicado que seamos competitivos. Aun así, hay algunos centros en los que se hacen trabajos clínicos de investigación de muy alta calidad.
FUN A lo largo de tu carrera has trabajado con diferentes equipos deportivos, ¿es difícil tratar con deportistas de élite?
E.L. Muy complicado. Es gente generalmente muy joven, con grandes expectativas de futuro y con un alto nivel de exigencia hacia los profesionales que trabajan con ellos. Curiosamente, ayuda mucho haber hecho deporte de alto nivel y hacerles ver que les entiendes para, de esta forma, ganarte su confianza.
FUN ¿Qué supuso para ti trabajar como médico en la Copa Davis?
E.L. He participado como traumatólogo consultor en varios eventos de la Copa Davis en Sevilla coincidiendo con que vivía allí. Para mí ha sido una experiencia increíble, sobre todo porque yo soy jugador de tenis, así que poder conocer a los jugadores a los que admiras y poder vivir una experiencia como la victoria de España contra Estados Unidos estando en la propia pista de tenis, no se puede describir con palabras.
FUN También has publicado diferentes trabajos de investigación. ¿Algún artículo en mente en estos momentos?
E.L. Este mes de agosto sale publicado un trabajo que realicé mientras estuve en Pittsburgh en la revista con mayor índice de impacto de traumatología deportiva, American Journal of Sports Medicine. Es un trabajo biomecánico en cadáveres en el que comparábamos dos técnicas quirúrgicas en el hombro que permiten aliviar el dolor y mantener la cosmesis, utilizando unos robots que cuantifican la tensión que soportan ambas técnicas.
Por otro lado, durante mi estancia aquí, en Ottawa, y gracias a mi jefe, Don Johnson, he tenido la suerte de poder escribir varios capítulos que serán publicados en las próximas ediciones de libros de texto que yo he tenido como libro de cabecera durante mis estudios, vamos, todo un honor. Además, estamos terminando un par de artículos sobre nuevas técnicas biológicas para aumentar la velocidad de recuperación de los deportistas con lesiones musculares, tendinosas y ligamentosas, sobre todo del ligamento cruzado anterior (lesión que suelen sufrir los futbolistas).
FUN La gripe A ya ha causado ocho muertes en España. ¿Cuál crees que puede ser el alcance de esta nueva pandemia? ¿Llegará a tiempo su vacuna?
E.L. Como traumatólogo y además, en el periodo más intenso de mi formación, no tengo mucha información sobre este tema. El mero hecho de que se considere pandemia es suficientemente preocupante pero creo que el peligro radica en su capacidad de transmisión y mutación, no tanto en su virulencia. Curiosamente en mi estancia en Pittsburgh, tuve la suerte de conocer y entablar amistad con el italiano que desarrolló la vacuna de la gripe aviar. Estoy seguro de que su grupo está trabajando duro para desarrollar la vacuna contra la gripe A y que pronto será una realidad.
FUN ¿Cuáles son tus planes de futuro?
E.L. Por lo pronto, terminar mi fellowship. Mi familia vive en España así que, después de tanto tiempo fuera dando vueltas por el mundo, me gustaría poder encontrar un centro en el que seguir desarrollándome y aplicar todo lo que he aprendido cerca de la gente que quiero. Esta época profesional es muy intensa y especialmente dura y me gustaría compensarles por el esfuerzo que están haciendo por mí. Tengo un sobrino recién nacido al que tengo muchas cosas que enseñar en persona. Creo que es hora de equilibrar la balanza y dedicarles tiempo a ellos también.
FUN Por último, ¿qué consejos les darías a los alumni a los que se les acaba de conceder la beca de la Fundación Caja Madrid para realizar estudios de postgrado en el extranjero?
E.L. Que aprovechen al máximo y con la mayor intensidad posible esta oportunidad. No sólo en el aspecto profesional, sino en el personal. Es un breve periodo de tiempo, un año no es nada dentro de una vida, y sin embargo, por su intensidad, seguro que ocupa un lugar cualitativo en sus vidas. Seguramente este año de formación especial marque la diferencia en sus vidas profesionales. ¡A trabajar duro y disfrutarlo!


Yo he tenido el gusto de que me operase el doctor López Vidriero y la verdad es que no hay palabras, es excelente.
Mi madre es paciente del doctor Emilio López Vidriero. Llegó a la consulta con artrosis en el hombro y rodilla, sin ninguna calidad de vida. Él le ha devuelto la calidad de vida que tenía hacía bastantes años, es un excelente médico; pero en él, se reúne no sólo eso. Además como persona es igual o mejor, debería de haber en este mundo más personas como él.