La Casa BlancaFrancisco Sánchez Vega, uno de nuestros nuevos becarios que ha vivido durante varios años en Baltimore, nos ha enviado un texto en el que nos cuenta todos los trámites legales necesarios para irse a vivir a Estados Unidos, así como algunos trucos y consejos a la hora de abrir una cuenta corriente en un banco o dar de alta una línea de teléfono. 

Tras haber sido admitido en una universidad estadounidense, el becario debe hacer frente al reto de preparar su desembarco al otro lado del Atlántico. En este post, trataré de dar algunos consejos y recomendaciones para los que vais a vivir en EE.UU. por primera vez. Se trata de algunos comentarios acerca de aspectos básicos de la vida cotidiana, fruto de mi experiencia tras haber vivido en Baltimore durante los últimos cuatro años y haber tenido que hacer frente a algunos de los trámites que muchos de vosotros os encontraréis dentro de muy poco.

Para empezar, los pasos a seguir para la solicitud del visado suelen estar bastante bien explicados en la web de la Embajada Estadounidense en España. Yo simplemente subrayaría que conviene concertar la entrevista con suficiente tiempo de antelación (según la época del año, el periodo de espera para conseguir una cita en la embajada puede ser más o menos largo) y que conviene no comprar los billetes de avión hasta haber pasado la entrevista (ya que, en ocasiones, puede ser necesario pasar controles adicionales de seguridad que pueden hacer que la obtención del visado se retrase unas semanas, con el consiguiente riesgo de perder el billete). También es importante estar al corriente de la llamada “Two-year rule”, según la cual los estudiantes que reciben ayuda financiera por parte del gobierno americano o español, y especialmente los alumnos de algunas especialidades concretas (por ejemplo, algunas de la rama biosanitaria), están obligados a volver a su país de origen y permanecer allí un mínimo de dos años antes de poder volver a solicitar determinados visados en EE.UU. tras la conclusión del actual. Dado que la beca de la Fundación Caja Madrid procede de una entidad privada y no incluye fondos gubernamentales, lo normal es que los becarios estemos exentos de esta regla. Es importante asegurarse de que dicha exención figura en el visado que estamos solicitando.

Una vez en Estados Unidos, lo primero que se suele hacer es visitar la oficina de estudiantes extranjeros de la universidad de acogida, en la que normalmente se completan algunos trámites de documentación y se proporciona orientación básica sobre aspectos fundamentales de la vida en el campus.

A continuación, incluyo algunos comentarios sobre temas puntuales:

Dinero y bancos. Algo que muchos españoles desconocen es el concepto del historial de crédito o “credit score”. Resumiendo mucho, puede decirse que determinadas entidades financieras estadounidenses realizan un seguimiento del perfil de pagos de cada persona, su riesgo de morosidad, su nivel de endeudamiento, etc. Si pagas todas tus facturas a tiempo, tu credit score mejora poco a poco. Esto incluye, por ejemplo, el pago de gastos de cualquier tipo con tarjeta de crédito (no de débito) si se paga el balance en los plazos establecidos. Cuando los españoles llegamos a EE.UU. por primera vez, carecemos de historial de crédito y esto hace que nos puedan exigir realizar depósitos de seguridad adicionales a la hora de alquilar un apartamento, contratar una línea de teléfono, financiar la compra de un coche, etc. Si piensas vivir allí una temporada, es recomendable comenzar a construir tu credit history lo antes posible. Como decía antes, una manera de hacerlo consiste en pagar a menudo con una tarjeta de crédito. El problema es que, para obtener una tarjeta de crédito, la mayoría de los bancos te exigen tener un buen credit history. Es la pescadilla que se muerde la cola. La manera de romper el bucle es hacerse una “secured credit card”, es decir, una tarjeta de crédito en la que la línea de crédito procede del dinero que el cliente ha ingresado previamente en una cuenta de ahorros. Si, al cabo de unos meses, el banco constata que has utilizado esa tarjeta “responsablemente” y has pagado a tiempo todas tus facturas, sin entrar en números rojos, tu historial de crédito estará en marcha. En el plazo de unas semanas, empezarás a recibir ofertas de diversas compañías para que contrates sus tarjetas de crédito, con incentivos de todo tipo (millas en los programas de fidelización de las compañías aéreas, cashback en supermercados y gasolineras, descuentos en grandes cadenas, etc.).

Teléfono móvil.  Otra de las cosas que funcionan de manera diferente en Europa y EE.UU. es el sistema de facturación de las empresas de telefonía móvil. Y es que en EE.UU. existe el concepto de “Receiving Party Pays”: el cliente paga por el tiempo que habla, tanto si es el que llama como si es el que recibe la llamada. Por lo general, los números de teléfono móvil suelen tener los mismos prefijos que los de teléfonos fijos y cuesta lo mismo llamar de fijo a fijo que de fijo a móvil o de móvil a móvil. Los contratos mensuales suelen incluir una cantidad pre-establecida de minutos “on the air” y estos se gastan tanto si eres tú el que inicia la llamada, como si la recibes. Y lo mismo ocurre con los mensajes (sms). Aunque nos pueda parecer chocante en España, allí te cobran por recibir un sms. Más allá de estas pautas generales, los detalles concretos de tarificación se pueden encontrar en las webs de las distintas compañías y pueden cambiar de un estado a otro.

Coches y permiso de conducir.  Salvo algunas grandes ciudades, que cuentan con buenos sistemas de transporte público, EE.UU. es un país diseñado para conductores. Los desplazamientos en coche son en muchas ocasiones imprescindibles y por ello, mucha gente decide comprar un vehículo allí. Si sólo se necesita para ocasiones puntuales, el alquiler es una buena opción, ya que resulta relativamente barato y el papeleo es muy sencillo. Algunas compañías como Zipcar tienen coches permanentemente estacionados en los parkings de numerosos campus universitarios y ofrecen la posibilidad de alquilarlos por horas. Otra opción consiste en adquirir un vehículo de segunda mano. En este sentido, es siempre recomendable consultar el Blue Book, una especie de manual con precios orientativos en función de marca, modelo y año. Por otro lado, es habitual preguntarse qué ocurre con el carnet de conducir: ¿puedo utilizar el permiso español?, ¿el internacional?, ¿necesito obtener uno americano? Por lo general, para alquilar coches suele ser suficiente el permiso español (el hecho de llevar el libretillo del carnet internacional lo ven casi como algo anecdótico, no hace mal pero prácticamente ni lo miran). En cambio, si decides comprar un coche, necesitarás contratar un seguro obligatorio y para eso sí que resulta prácticamente imprescindible estar en posesión de un permiso americano. Por lo general, la gasolina es muy barata pero el seguro obligatorio es bastante caro. En lo referente al periodo durante el cual se puede conducir utilizando el permiso español, las normas cambian de un estado a otro. En Maryland, por ejemplo, el permiso español es válido para estancias inferiores a tres meses. Al cabo de los tres meses, se supone que el visitante o residente debe obtener un permiso americano. En algunos estados hay convalidación directa: simplemente muestras tu permiso europeo y ellos te dan uno americano. En otros, es necesario volver a pasar un examen teórico y otro práctico (el proceso es mucho más sencillo, barato y rápido que el equivalente para la obtención del permiso en España). En cualquier caso, suele ser necesario presentar documentos que prueben que se es residente en el estado en cuestión (recibos de agua o luz, cartas del banco enviadas a tu nombre a una dirección de ese estado o similares). Lo bueno es que una vez obtenido el carnet de conducir americano, éste posee total validez legal a efectos de identificación (es una “state-issued id”), por lo que puede utilizarse como el carnet de identidad español para entrar a los bares, viajar en vuelos domésticos, registrarse en un hotel, etc. Esto es una gran ventaja porque evita la necesidad de llevar encima el pasaporte en determinados momentos.

Embajada o Consulado de España.  Por último, es recomendable inscribirse en persona o por correo en la Embajada o Consulado español más próximo al lugar en el que se vas a vivir en EE.UU. Dicha inscripción, que en principio es obligatoria para estancias superiores a tres meses, te aportará diversas ventajas, como la posibilidad de votar por correo en caso de elecciones, el derecho a traer a España objetos personales al cabo de un tiempo sin problemas de aduanas o una mayor facilidad para renovar el pasaporte en caso de pérdida o robo.